Bitcoin, una construcción para comercio digital sin necesidad de un tercero confiable

Un documento de un usuario anónimo que describía una moneda digital anónima que permitía pagar entre pares sin necesidad de un tercero de confianza y que se basa en la criptografía, ha generado un mercado, un mundo digital que muy pocos eran capaces de imaginar. El 31 de octubre de 2018 se cumplieron 10 años de la publicación del Whitepaper de Bitcoin. La noche de Halloween, de los muertos vivientes, empezó a andar entre nosotros una misteriosa criatura creada a base de otras ideas conjugadas de una manera única y revolucionaria.

Nadie por aquel entonces hubiera imaginado el punto en el que estamos hoy en día. Una idea aparecida de la nada por un tipo que no conocía nadie y que parecía una cosa friki que se quedaría para un grupúsculo de locos amantes de la programación informática ha terminado convirtiéndose en una revolución tan grande como Internet, como mínimo.

Justo ahora se debate mucho la visión original de Satoshi Nakamoto, pero ¿qué vio Nakamoto realmente? Nadie sabe que estaba viendo, que estaba pensando o como se le ocurrió la idea de desarrollar un software basado en criptografía y que se validará mediante cálculo computacional que sirviera para realizar pago en Internet. Sin duda, hay tantas cosas que preguntarle, que sería difícil saber por cual empezar.

¿Qué tenía en mente Nakamoto?

Se debate mucho sobre la idea de Nakamoto para Bitcoin. Las dos postulaciones más recurrentes son: una criptomoneda que reemplazara al dinero fiduciario o que destruirá a la banca si no se adapta. Algunas veces las posturas se combinan, curiosamente.

Estas son teoría que hemos creado, quizá de manera mucho más idealizada por lo que supondría. Pero decir que Nakamoto pensaba en ovejas metálicas es tan cierto como decir que quería que Bitcoin reemplazara al dinero o terminar con el poder de los bancos.

‘Una versión puramente peer-to-peer de dinero electrónico que permitiría que los pagos en línea se envíen directamente de una parte a otra sin tener que pasar una institución financiera’ Satoshi Nakamoto. Whitepaper de Bitcoin.

Creo que es bastante claro: comprar cosas por Internet sin la necesidad de usar la tarjeta del banco o la cuenta de PayPal. Se propone una solución al espionaje al que somos sometidos de manera constante por parte de los bancos que saben todo lo que hacemos con nuestras tarjetas.

¿Bitcoin nace para reemplazar al dinero fiduciario o a la banca?

Esta pregunta evoca la idea bucólica de una independencia total de instituciones que poco más que son extorsionadores donde solo miran por sus intereses y la supresión de la basa de la economía capitalista: el dinero fiduciario.

Una versión puramente peer-to-peer de dinero electrónico que permitiría que los pagos en línea se envíen directamente de una parte a otra sin tener que pasar una institución financiera Clic para tuitear

‘El comercio en Internet ha llegado a depender casi exclusivamente de las instituciones financieras, las cuales sirven como terceros de confianza, para procesar los pagos electrónicos’ Satoshi Nakamoto. Whitepaper de Bitcoin.

Parece bastante claro que Bitcoin no llega para destruir a la banca o al dinero fiduciario. Sus ideales son más simples, quitar el poder de procesamiento de los pagos electrónicos a la banca, elemento de confianza que actúa como gestor de los fondos y observador de que todo es legal (deberíamos ver el término legal en este contexto)

No parece una de las opciones sobre la mesa, al menos en el documento presentado. La visión era más sencilla, ponía su foco en el comercio en Internet, en simplificarlo, en no depender de las prácticas y normas bancarias que están desarrolladas para protegerse a ellos y dejar a la gente desprotegida.

El lobo que aúlla a la Luna.

Cada vez es más común pensar que Bitcoin se creó con el fin de terminar con el dinero fiduciario y el papel moneda, pero esto no es así. Vemos que la idea era sencilla, que dos personas puedan intercambiar bienes por dinero digital sin depender de un banco que permita o no la transacción.

Si miramos más allá vemos también que el planteamiento era un enfoque hacia los pagos. Su expresión simplificada es comprar en una tienda y dar el dinero al tendero sin que pase por el banco.

El elemento diferencial en esta historia es que las personas seamos gestores exclusivos de nuestro capital sin depender de instituciones bancarias y similares que operan con nuestro dinero sin dar nada a cambio. Es una herramienta para la libertad financiera en primer lugar y en segundo lugar para que nadie pueda traficar con los datos de nuestras transacciones.

Hábitos de consumo

Inicialmente la gente no quería una tarjeta de plástico para realizar pagos. Había mucha desconfianza por el hecho de que se entiende que se podía duplicar la tarjeta o realizar operaciones fraudulentas, pero con el paso del tiempo las vemos como algo natural y lo extraño es pagar ya con dinero en metálico, siendo lo más común tirar de tarjeta.

Lo que no somos conscientes es que los bancos mediante estos datos y aplicando técnicas de Big Data, pueden saber nuestros hábitos de consumo, desde los supermercados donde compramos, los servicios en Internet que tenemos y las compras en línea que realizamos. Todo son datos que luego pueden ser ofrecidos a estos establecimientos para que puedan generar ofertas acorde con nuestros gustos o en base a los nichos de mercado.

El comercio en Internet ha llegado a depender casi exclusivamente de las instituciones financieras, las cuales sirven como terceros de confianza, para procesar los pagos electrónicos Clic para tuitear

Regalamos no solo grandes cantidades de dinero a los bancos, sino que también regalamos grandes cantidades de información sensible de manera inconsciente. La única manera que nos queda de ser anónimos es ir al cajero y sacar lo que queramos.

Bitcoin y/o criptomonedas = Delincuencia

Para asustar al público menos versado en este mercado se ha generado un mantra que establece que el Bitcoin y otras criptomonedas, al ofrecer anonimato, se utilizan para la trata de blancas, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas y una larga lista de delitos. Si uno analiza todas las operaciones policiales, existe un patrón y es que se incautan gran cantidad de dólares o euros, dependiendo de la zona geográfica en la que estemos.

Si bien Bitcoin es anónimo, deja un rastro trazable, igual que Ethereum o Ripple. Diferente es con Monero, Verge y similares que al aplicar un proceso Zero Knoweldge se realiza una modificación de las direcciones impidiendo el rastreo.

Esto en la vida real lo permite el dinero negro y los cajeros automáticos. Solo hay que ver la corrupción en España que ha movido cientos de millones de euros en sobres y maletines, que han pasado de mano en mano sin dejar rastro. El único rastro dejado es cuando se realizan transferencias bancarias y a veces el dinero pasa entre muchas empresas fantasma situadas en paraísos fiscales y el rastreo es prácticamente imposible.

Conclusión

Mirar la lluvia como baja por tu ventana es relajante, el olor a césped recién cortado es algo realmente exquisito y Bitcoin es un elemento único que ha llegado para quedarse y revolucionar la manera en la que operamos.

Pese a que en este artículo solo he hablado de Bitcoin, la referencia es para las criptomonedas en general, ya que pienso que nos equivocamos mucho con esta tecnología. La más grave es pensar ingenuamente que los bancos no se adaptaran a las criptos y la segunda es querer que algo que está en pañales funcione como Visa que lleva años desarrollando una infraestructura propia.

Actualmente hay dos maneras de hacerse con bitcoins: minando o comprando. Si queremos comprar debemos ir a plataformas de exchange confiables como Bit2Me en España o Coinbase a nivel global. Sí que podemos comprar en algunos sitios vales de bitcoins y otras criptos, que elimina al intermediario necesario, el banco, pero deberíamos ver hasta qué punto son confiables.

Y si, ahora mismo los bancos son beneficiados por esta estructura que de vez en cuando critican y de manera dura. Una transferencia para comprar BTC deja rastro y se debe tributar.

Hablemos de la tecnología, de sus usos, de a dónde nos lleva esta industria o quien se puede beneficiar de la blockchain. Primero debemos quitarle a las criptomonedas la etiqueta de elemento basura sin valor que solo sirve para blanquear capitales y para la delincuencia, algo perfectamente posible. Aun recuerdo cuando friki era un término usado para los informáticos y los amantes de la tecnología de forma despectiva y como con el paso de los meses hemos cogido esa connotación y la hemos mandado a hacer puñetas. Que cosas.

Bitcoin, una construcción para comercio digital sin necesidad de un tercero confiable
5 (100%) 1 vote
(Visited 36 times, 1 visits today)

1 comentario en “Bitcoin, una construcción para comercio digital sin necesidad de un tercero confiable

Deja un comentario